martes, 20 de enero de 2009

Wasted heart (Duff McKagan’s Loaded) 2008

Con Velvet Revolver disueltos a la espera de encontrar un nuevo vocalista y con Slash preparando su nuevo disco en solitario, al bueno de Duff McKagan no le queda otra que buscarse las habichuelas por su cuenta si quiere seguir dando rienda suelta a sus inquietudes musicales. Posiblemente Duff McKagan sea el ex–miembro de Guns N’ Roses más prolífico tras su salida de la banda de Axl Rose, y sus proyectos musicales han sido tanto trabajos en solitario como en las bandas Neurotic Outsiders, 10 Minute Warning, Loaded y Velvet Revolver. Prácticamente sin promoción y pasando totalmente desapercibido entre las noticias sobre los proyectos de antiguos compañeros suyos como Axl Rose (Guns N’ Roses) y Scott Weiland (ex–Velvet Revolver), a mediados del 2008 Duff McKagan volvía a reunir a Loaded (rebautizados como Duff McKagan’s Loaded para aprovechar el mucho o poco tirón mediático que pueda tener su nombre en el panorama musical internacional) y publicaba este “Wasted heart” que le llevó de gira por Estados Unidos y Europa. Se trata de un trabajo discográfico totalmente prescindible en la historia de la música, pero como Duff siempre ha sido mi “gunner” preferido, me gustaría dedicar una breve reseña a este disco.

“Wasted heart” por no ser no es ni un disco. El que lea esto dirá: “¡Pues vaya admiración que siente éste por Duff!”. No, no es un disco, es un EP de cinco canciones, pero es más que suficiente para ser publicado íntegramente en el MySpace del grupo y comenzar así una promoción que les haga salir de gira. Y es que, tanto Loaded con los temas de su anterior disco “Dark days”, como Duff McKagan con sus temas propios y los de sus múltiples bandas, tienen repertorio de sobras para hacer una serie de conciertos por pequeños clubes de todo el mundo y quitarse así el mono de tocar en directo. Cualquier otro en su lugar hubiera preferido pegarse una temporadita sabática rascándose el Velvet Revolver y viviendo de rentas, pero Duff siempre ha sido un tipo inquieto que vive para y por subirse a un escenario.

En este proyecto Duff no se encarga de tocar el bajo como es habitual en él sino de la voz principal y la guitarra rítmica. Esta vez le acompañan Mike Squires en la guitarra principal, Jeff Rouse en el bajo y Geoff Reading en la batería, y las canciones incluidas en “Wasted heart” son un resumen del estilo característico de Duff: temas de estructura sencilla en los que se mezcla de forma magistral el hard rock, el grunge y el punk-pop. Así pues, nada más empezar nos encontramos con “Slaze factory” y el single “No more”, dos temas muy cañeros y enérgicos que recuerdan al sonido Velvet Revolver. Tras ellos le siguen un tema de ritmo lento y contundente como “Executioner's song”, muy en la línea del anterior trabajo de Loaded; un tema cargado de positivismo como “IOU”; y para acabar, una balada acústica titulada “Wasted heart” que da nombre al disco y que recuerda mucho a temas como “Could it be you” de su primer disco en solitario “Believe in me” o incluso a su versión de “You can’t put your arms arond a memory” de Johnny Thunders publicado en “The spaghetti incident?”. En todos ellos Duff sigue conservando su particular voz rota pero llegando como nunca a unos niveles de agudos realmente sorprendentes para una persona que pasa de largo la cuarentena.

Aunque “Wasted heart” sea únicamente un breve aperitivo, para todos aquellos que admiramos a Duff no deja de ser todo un regalo el poder comprobar el magnífico estado de forma en el que se encuentra el de Seattle, quedando del todo patente que aún le queda mecha para muchos años. Esperaremos impacientes noticias suyas (y de su mujer Susan Holmes, ya puestos, también).

domingo, 18 de enero de 2009

Brain damage

Brain damageSiguiendo con la dinámica de recomendar las que para mí son las mejores páginas web no oficiales de mis grupos preferidos, este mes le toca el turno a “Brain damage”, un completísimo portal web dedicado a los legendarios Pink Floyd, que podéis encontrar en la siguiente dirección: http://www.brain-damage.co.uk

Con una imagen recientemente reformada y modernizada, “Brain damage” ofrece todo aquello que una página web dedicada a un grupo ha de ofrecer: información y actualidad. Aunque pueda parecer absurdo hablar de actualidad en un grupo que ya no existe, Pink Floyd es una de esas bandas que no dejan de generar noticias. Cuando no se trata de un disco recopilatorio o una reedición conmemorativa y remasterizada, es un disco tributo, un proyecto en solitario de alguno de sus miembros y colaboradores, una entrevista o, en el peor de los casos, una defunción en el seno de la banda. El caso es que para estar al corriente de todo ello, “Brain damage” es un lugar perfecto.

En cuanto a la imagen, quizás el sistema de menús sea algo confuso por ser demasiado extensos y no haber mucha diferencia entre apartados y subapartados, pero navegar por “Brain damage” resulta muy agradable para la vista, lo cual es esencial y no siempre ocurre.

Estoy seguro de que a todos los fans de Pink Floyd que no conocíais esta página web no os va a defraudar en absoluto.

jueves, 8 de enero de 2009

Chinese democracy (Guns N' Roses) 2008

A lo mejor me arriesgo a que Axl Rose me mande al F.B.I. a casa con lo que voy a decir a continuación, pero no tengo más remedio que aclarar que, aunque he escuchado este disco en varias ocasiones, he cumplido mi palabra de no comprármelo original. Lo siento pero me veo incapaz de colocar este CD en mi discoteca compartiendo estantería con “Appetite for destruction”, “GN’R Lies” o “Use your illusion I y II”, por lo tanto creo que es mejor que no me lo compre. El caso es que lo he conseguido, me lo he tragado y lo he digerido, así que sólo me queda vomitarlo en forma de reseña.

Aunque supongo que la mayoría de los lectores del blog ya conocerán la historia maldita de “Chinese democracy”, para los que no lo sepáis os pondré en antecedentes. Allá por 1995, después de la gira “Use your illusion Tour” y de la publicación de “The spaghetti incident?”, ya empezaron a gestarse algunas de las canciones incluidas en este álbum con Axl Rose y Paul Huge como autores de la mayoría de ellas. Al no disponer de una banda estable por haber sido expulsados o haber abandonado la formación todos los que en su día formaron Guns N’ Roses, a lo largo de los años fueron muchos los músicos que entraron y salieron del grupo, dejando cada uno de ellos su huella personal y sus grabaciones. El tiempo iba pasando y el disco, pese a ser conocido por todos su título, no acababa de publicarse. Continuamente aparecían en los medios de comunicación especializados noticias (a cual más surrealista) sobre el desorbitante coste económico de la grabación y sobre los continuos cambios de productor, músicos y estudios de grabación, pero el álbum seguía sin salir. Mientras tanto, Axl Rose y sus nuevos Guns N’ Roses llegaron a hacer hasta dos giras de promoción del disco sin que éste hubiera sido publicado y la fecha del lanzamiento varió decenas de veces, por no hablar de la enorme cantidad de filtraciones que hubo de los temas a través de Internet. Todo esto hizo que, durante algo más de diez años, Axl Rose y Guns N’ Roses fueran continuamente noticia en la prensa sin tener un trabajo discográfico en el mercado, cosa que irritaba a todas las estrellas del rock que no dejaban de trabajar pero que su trabajo tenía mucha menos repercusión mediática. Finalmente fue el 23 de Noviembre de 2008 la fecha elegida para la tan esperada publicación de “Chinese democracy”, el álbum de Axl Rose editado bajo el nombre de Guns N’ Roses, considerado el trabajo discográfico más caro de la historia de la música con un coste de unos 14 millones de dólares.

Como ya he dicho en más de una ocasión, llamar a esto Guns N’ Roses me parece una falta de respeto para los fans de toda la vida. No es sólo porque ni Slash, ni Duff ni Stradlin’ estén ya en sus filas sino por el sonido general del nuevo grupo plasmado en este álbum. Cualquiera que lo escuche se dará cuenta de que “Chinese democracy” es un disco hecho a retales, cortando pistas de aquí, fragmentos de allá y mezclándolo todo en el estudio de forma artificial para dar como resultado algo parecido a un puñado de canciones. La agradable sensación que uno tiene al escuchar un disco y notar en cada tema que ahí está sonando una banda compacta con un sonido uniforme y compenetrado, en este disco es totalmente inexistente.

Estilísticamente “Chinese democracy” es una mezcla extraña e impía de géneros y subgéneros musicales como el hard rock, el nu-metal y la música electrónica e industrial, con ritmos sampleados y ambientes sintetizados a punta de pala, eso sí, no faltan las típicas baladas de melodías de piano “Made in Axl”. Todo este batiburrillo sonoro se debe, entre otras cosas, a que por el estudio han pasado guitarristas de todo tipo como Buckethead, el guitarrista venido del espacio y criado por gallinas, conocido por sus composiciones surrealistas y su sonido experimental; Robin Fink, guitarrista de Nine Inch Nails, de estilo sucio y oscuro entre el grunge y el metal gótico; o Ron “Bumblefoot” Thal, guitarrista de la escuela Satriani más conocido por sus guitarras en forma de queso gruyere y de avispa que por su discografía, el cual posee una veloz aunque fría e impersonal técnica de digitación. Eso por no hablar del teclista-comparsa Dizzy Reed y del teclista-DJ Chris Pitman, que sumados a Axl Rose hacen un total de tres tíos tocando teclas en una misma banda. La conjunción de todo esto no hace más que generar una sensación de caos instrumental difícil de clasificar.

Por lo que respecta a la voz, sólo decir que si en diecisiete años de grabaciones, pruebas y mezclas, estas han sido las mejores tomas que se han podido conseguir de la voz de Axl Rose, pues válgame Dios y la Virgen Santa lo mal de la garganta que está el pobre. En temas como “If the World”, “Better” o “Streets of dreams” resulta hasta angustioso escucharlo cantar, y eso que se ha doblado y triplicado la voz haciéndose coros a sí mismo, pasando posteriormente por diferentes procesos de digitalización. Estamos de acuerdo en que los años no pasan en balde para nadie y menos para alguien como Axl que se ha castigado tanto la voz a base de alaridos y falsetes imposibles, pero es que en ocasiones uno no sabe si está escuchando a Axl Rose o a una gallina matada a escobazos.

Si por algo se han caracterizado musicalmente Guns N’ Roses durante toda su carrera, además de por la voz de Axl, ha sido por su sonido y sus “riffs” de guitarra. Pues en “Chinese democracy” hay muy pocos solos o melodías de guitarra de esos que se te enganchan al corazón para toda la vida. La gran cantidad de guitarristas que han desfilado por el estudio (hasta un total de cinco) hacen que la guitarra de un tema no tenga absolutamente nada que ver con la de otro, con lo cual el sonido deja de ser completamente homogéneo y característico como sí lo fue antaño con Slash como único y más que suficiente guitarrista.

Como síntesis global podríamos decir que con “Chinese democracy” lo único que ha hecho Axl Rose ha sido soltar su cagada tras diecisiete años de estreñimiento musical, y por esa razón le ha salido semejante mojón de disco como le ha salido. Espero que por lo menos se haya quedado bien a gusto.

lunes, 5 de enero de 2009

Crecí en los ochenta (El Reno Renardo)

Todavía recuerdo las noches del 5 de Enero de los años ochenta como las noches más emocionantes del año y en las que peor dormía de toda mi infancia. Parece que fue ayer: Salía con mis padres y mi hermano a ver la cabalgata de los Reyes Magos de Cornellá (en aquellos tiempos todavía no había negros en la zona y Baltasar era pintado), volvía a casa nervioso como un flan y cargado de caramelos, cenaba sin hambre y me acostaba corriendo esperando que llegara cuanto antes la mañana siguiente para irrumpir en la habitación de mis padres y abrir los regalos que Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar me habían dejado. ¡Maldita sea, cuánto echo de menos aquellos maravillosos años ochenta!

El primer vídeo del año 2009 del blog de El Artista Multimedia es este fantástico montaje audiovisual correspondiente al videoclip del tema “Crecí en los ochenta” del Reno Renardo. Famoso por sus adaptaciones de temas más o menos clásicos de la música española, con este “Crecí en los ochenta” el Reno Renardo nos obsequia con una colección de recuerdos en forma de canción que a todos los que rondamos la treintena nos serán muy familiares. No os perdáis ningún detalle de las imágenes ni de la letra de la canción porque os vais a desternillar de la risa.

viernes, 2 de enero de 2009

Regreso al futuro (Robert Zemeckis) 1985

Pues sí, aunque parezca mentira en un tío de treinta años como yo, aún no había visto “Regreso al futuro”. He tenido que aguantar bromas, chistes, guasas, cachondeos y tocaduras de pelotas de toda índole por parte de mis compañeros sólo por el hecho de no haber visto todavía esta película; pero ya está, por fin he conseguido verla de principio a fin. Es cierto que la han puesto, repuesto y requetepuesto en televisión infinidad de veces (sobre todo en Navidad) pero, cuando no ha sido por una cosa ha sido por la otra, nunca me había sido posible verla. Hoy, veintitrés años después de su estreno y gracias a mi colega David que me la pasó en DVD, ya puedo decir que conozco cosas tan sumamente importantes en este mundo en el que vivimos como son el Condensador de Fluzo, el De Lorean y sobre todo al mismísimo Marty McFly... ¿Estáis contentos, cabronazos?

Centrándome en la historia de la película, lo primero que tengo que decir es que se trata de una historia más bien simple. Marty McFly (Michael J. Fox) es un joven americano de 1985 que vive con su pintoresca familia en la localidad de Hill Valley. No demasiado interesado por sus estudios de secundaria, Marty pasa más tiempo saliendo con su chica, tocando la guitarra eléctrica y ayudando en sus experimentos a su amigo el científico Doc Emmett Brown (Christopher Lloyd), que en el instituto. Es durante uno de estos experimentos cuando, por accidente, Marty realiza un viaje temporal hasta el año 1955 mediante una máquina del tiempo construida por Doc sobre un coche deportivo. En el Hill Valley de 1955 Marty se verá obligado a encontrar una forma de volver a su época real y de conseguir que sus propios padres se conozcan entre sí para no alterar demasiado el futuro, o lo que es lo mismo, el presente.

A decir verdad, viendo “Regreso al futuro” yo esperaba someterme a una sobredosis de ochenterismo supino pero no ha sido para tanto. Al estar la mayor parte de la película ambientada en 1955, el horterismo y la casposidad típica de la década de los ochenta queda reducida básicamente a la vestimenta de Marty. En cuanto a la trama del film, pues no se me caen los anillos al reconocer que “Regreso al futuro” es una película muy entretenida que, a pesar de estar pensada para un público infantil o adolescente, le da mil vueltas a cualquier película pensada para un público infantil o adolescente de las que se hacen hoy en día. Con “Regreso al futuro” queda demostrado que la frase “cualquier tiempo pasado fue mejor” en el cine es totalmente cierta.

Lo mejor de la película, además de los antiguos pero entrañables efectos especiales, es el dinamismo en el transcurso de los acontecimientos. Cuando uno no la ha visto y no sabe bien bien qué es lo que va a pasar, resulta prácticamente imposible dejar de estar pendiente de la pantalla desde que empieza hasta que acaba. Lo peor quizás sea la sobreactuación y el doblaje de algunos personajes como es el caso de George McFly, padre de Marty, interpretado por Crispin Glover.

Pues ya está, ya he visto “Regreso al futuro”, ya tengo una cosa menos que hacer en esta vida. Mi próximo reto es ver las dos secuelas siguientes y, ya puestos, ¿por qué no Karate Kid, que tampoco la he visto?...