martes, 6 de marzo de 2012

Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres (Niels Arden Oplev) 2009

A decir verdad, nunca he tenido especial interés por todo lo que rodea a la saga “Millennium”, ni por la trilogía literaria ni por la cinematográfica. Y es que a mí todos los fenómenos mediáticos creados alrededor de libros escritos hoy en día como puede ser el caso de “Millennium”, “El Código Da Vinci” o “Harry Potter”, siempre me han parecido más maniobras comerciales que simples actos de reconocimiento a las correspondientes obras literarias. Fue a raíz de visitar Estocolmo el año pasado (visita sobre la cual escribiré cuando el tiempo me lo permita) cuando empezó a picarme el gusanillo de empezar a leer “Los hombres que no amaban a las mujeres”, sólo por el hecho de leer una historia que transcurre en una ciudad que me encantó y cuyas calles, barrios y ambientes todavía tengo frescos en la memoria. En general la historia me pareció entretenida y el estilo narrativo de Stieg Larsson consiguió engancharme por completo a la trama, pero francamente, tampoco creo que sea una novela tan tremendamente espectacular como para tener toda la publicidad que ha tenido. En mi opinión es un buen libro, pero no creo que sea ninguna obra maestra de la literatura como en ocasiones se ha intentado vender. El caso es que leí la primera entrega de la saga y a continuación le tocó el turno a la película que es precisamente de lo que voy a hablar en este artículo. Pero no de la recientemente estrenada versión americana sino de la versión sueca original.

“Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres” es simplemente la adaptación al cine de la novela homónima realizada por el director Niels Arden Oplev. Sin querer entrar en los detalles de la historia, “Los hombres que no amaban a las mujeres” trata sobre la investigación de la desaparición de Harriet Vanger sucedida cuarenta años atrás, para la cual el industrial sueco Henrik Vanger, tío de la desaparecida, contrata al periodista y editor de la revista Millennium Mikael Blomkvist. Aprovechando su retirada temporal de Millennium a consecuencia de la condena dictada sobre él por una supuesta difamación contra el empresario Hans-Erik Wennerström en la revista, Mikael Blomkvist se desplaza a la isla de Hedeby, lugar de residencia de Henrik Vanger y donde fue vista por última vez Harriet, para así poder estudiar el caso y recopilar información de primera mano en el mismo lugar de los hechos. Para llevar a cabo la investigación, Mikael Blomkvist contará con la colaboración de Lisbeth Salander, una joven “hacker” cuya habilidad para acceder a información de cualquier tipo será crucial.

Evidentemente, y como en cualquier adaptación al cine de una novela que se precie, la versión en papel de la historia supera con creces la versión en celuloide. En este caso, y a pesar de durar ciento cuarenta y cinco minutos, en la versión cinematográfica se han cortado por lo sano ciertos pasajes de la historia que no aportan gran cosa a la trama, muchos capítulos de la investigación para los que Stieg Larsson emplea decenas de páginas se han resumido y compactado en una sucesión de imágenes, determinados personajes secundarios que en la novela realizan aportaciones importantísimas para la historia han sido directamente eliminados y sus aportaciones las han realizado otros personajes principales, consiguiendo así un ahorro en el reparto, y otras partes se las han sacado de la manga o las han cambiado cronológicamente de orden. Me gustaría dar ejemplos de lo que estoy diciendo pero no quiero destripar ni una milésima parte de la trama. El que haya visto la película sabrá de lo que hablo. Aún así, en general y siendo justos, podría decirse que “Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres” es una adaptación al cine de una novela de las buenas, de las correctas, de las que a ningún lector de la novela le va a provocar un rechinar de dientes.

En cuanto al reparto de los papeles protagonistas, Mikael Blomkvist y Lisbeth Salander son interpretados respectivamente por los actores suecos Michael Nyqvist y Noomi Rapace. Personalmente, la encarnación de Lisbeth Salander por parte de Noomi Rapace me parece genial. El aire siniestro e inquietante que transmite Noomi Rapace bajo los ropajes y el maquillaje oscuros es realmente fiel al transmitido por Stieg Larsson en la novela. Michael Nyqvist, en cambio, no consigue caerme ni la mitad de bien que me cayó Mikael Blomkvist mientras leía. Creo que en el film, el carácter irónico, socarrón y desconfiado de Mikael Blomkvist se pierde gracias al inexpresivo y labrado por la viruela rostro de Michael Nyqvist. Eso sin hablar de los doblajes al castellano, que no pueden ser más lamentables aunque optar por ellos ya es una opción y nada tienen que ver con el trabajo de dirección y realización de la película. Por lo que respecta al resto de actores del reparto, Sven-Bertil Taube (Henrik Vanger), Peter Haber (Martin Vanger), Marika Lagercrantz (Cecilia Vanger), Ingvar Hirdwall (Dirch Frode), Peter Andersson (Nils Bjurman) o Lena Endre (Erika Berger), nada que objetar sobre ellos. Algunos no tienen ni la mitad de peso en la película del que tienen en el libro, por lo tanto no se puede comparar ni hablar de fidelidad entre un personaje y el otro.

No sé cómo será la versión americana de David Fincher ni cómo encarnarán a Mikael y a Lisbeth Daniel Craig y Rooney Mara ya que todavía no he tenido ocasión de verla ni sé si la veré porque, particularmente y hablando ya a posteriori, creo que ver una película de intriga basada en un libro que has leído tiene menos gracia que la radiografía de un mejillón, a menos que lo que quieras ver sean localizaciones, decorados y personas de verdad encarnando los personajes que previamente te has imaginado leyendo, porque lo que es el efecto sorpresa en casos como éste es completamente inexistente.

sábado, 3 de marzo de 2012

Lagunak

Como es natural, así como uno empieza a tener una edad cada vez le apetecen menos los planes nocturnos de fiesta padre y desenfreno bailongo hasta las tantas de la madrugada. Aún a riesgo de quedar públicamente como el abuelo Cebolleta, he de confesar que ese es precisamente mi caso. Meterme en un garito con una música de mierda sonando a todo trapo, apretujado, sudando y sin apenas poder moverme ni intercambiar una palabra con mis acompañantes sin dejarme la voz en el intento, es posiblemente una de las formas de ocio en las que hoy en día menos me apetece invertir mi escaso tiempo libre y mucho menos desperdiciar mi poco tiempo de sueño. En su lugar, últimamente cada vez me estoy aficionando más a salir a tomar algo en buena compañía, disfrutando de una agradable conversación con mi gente y a la vez degustar unas tapas o unos pinchos en un ambiente tranquilo, sin ruido y sin chusma indeseable que me moleste ni me tire cubatas por encima. Uno de mis locales preferidos de Barcelona para tal propósito es el Restaurante Lagunak del cual voy a hablar en el presente artículo.

Ubicado en la zona limítrofe entre los barrios de Sants y Les Corts de Barcelona, Lagunak es un restaurante especializado en cocina tradicional donostiarra que ya lleva más de diez años en la Ciudad Condal. El local, decorado con motivos vascos como pueden ser una camiseta de la Real Sociedad de San Sebastián o fotografías de embarcaciones de remo y deportes tradicionales de Euskadi (aunque también hay espacio para una camiseta de Leo Messi y otra de los All Blacks neocelandeses, por ejemplo), ofrece dos zonas claramente delimitadas en cada una de las cuales el cliente tiene la posibilidad de disfrutar de la comida de Donosti de dos formas diferentes: A través de la carta del restaurante o a través de los “pintxos” de su barra. Hasta el día de hoy no he tenido la ocasión de probar la carta del restaurante Lagunak propiamente dicho porque personalmente encuentro mucho más interesante la opción de los “pintxos” y mucho más auténtico el hecho de tomarlos de pie o en la misma barra como se suele hacer en las clásicas tabernas de Euskadi. Restaurantes hay muchos y muy buenos en Barcelona, pero los “pintxos” son lo que hacen de Lagunak un lugar verdaderamente especial. Es precisamente ese el motivo por el cual he querido recomendarlo en el blog.

Nada más entrar, el cliente encontrará en la misma barra una amplia variedad de “pintxos” fríos que van desde las ensaladillas de salmón, de cogollos con pimientos del piquillo y atún o de pimientos con anchoa, hasta la mousse de queso con membrillo o la crema de queso con gambas, pasando por el pastel de rape y merluza, el boquerón con vinagreta o el llamado “Gallo” (patata, huevo duro, mahonesa y un langostino) por nombrar sólo algunos de mis preferidos. Además, escrito con tiza en la parte frontal de un enorme barril colocado detrás de la barra, Lagunak también ofrece una gran lista de “pintxos” calientes como el de chistorra, todo tipo de tortillas o todo tipo de croquetas, así como diferentes raciones de bacalao, merluza o calamares preparados y presentados de forma tradicional en las clásicas cazuelas de barro.

El agradable trato del servicio del restaurante (todo él formado por personal vasco), la gran calidad de sus “pintxos” y la impecable presentación de estos, hacen de Lagunak (que en euskera significa “Amigos”) un lugar muy acogedor, ideal para salir a cenar cualquier día de la semana excepto los Lunes y los Domingos (días en los que el local cierra). Eso sí, si quieres quedarte bien saciado y marcharte de allí con el estómago lleno, prepara un billete azul porque sus “pintxos” buenos, variados y bien presentados son, pero un poco caros también, las cosas como son.

Restaurante Lagunak
http://www.lagunak-barcelona.com
C/ Berlín Nº 19-21
Metro: Plaça del Centre

martes, 21 de febrero de 2012

Las venas abiertas de Licenciado Cantinas

Hace algunos días reseñé en este blog “Licenciado Cantinas”, el nuevo disco de Bunbury, afirmando que para nada me gusta el estilo ni las canciones que lo componen pero que no por ello desprecio todo el trabajo que hay detrás de él y la profesionalidad de los artistas que lo han llevado a cabo. Todo lo contrario. Que me guste o no “Licenciado Cantinas” es simple y llanamente una cuestión personal de preferencias musicales pero, aún así, reconozco que el trabajo realizado por los músicos para su grabación es absolutamente exquisito. Y para muestra un botón.

El siguiente documental demuestra que hoy en día todavía se siguen grabando discos de forma profesional, cuidando todos los detalles compositivos, instrumentales y sonoros, y que no todos los discos que salen al mercado son productos artificiales hechos por ordenador. Su título es “Las venas abiertas de Licenciado Cantinas” y con él, cualquier amante de la música que se precie podrá deleitarse con la forma de trabajar de Enrique Bunbury y Los Santos Inocentes en el estudio de grabación Sonic Ranch de Tornillo (Texas), y disfrutar de las apasionadas palabras del propio Enrique Bunbury hablando de la concepción y realización de su nuevo trabajo. Guste más o guste menos el disco resultante, sin duda se trata éste de un documento audiovisual verdaderamente excepcional.

sábado, 18 de febrero de 2012

Live in Germany (Héroes del Silencio) 2011

Mientras Enrique Bunbury se encontraba inmerso en la grabación y producción de sus bachatas, chacareras, rancheras, tangos y demás canciones de su nuevo álbum “Licenciado Cantinas”, de repente aparecieron públicamente y sin dar cuentas a nadie sus ex–compañeros de grupo Juan Valdivia, Joaquín Cardiel y Pedro Andreu para presentar “Live in Germany”, un disco y DVD en directo registrado en la actuación de Héroes del Silencio celebrada el día 2 de Octubre del año 1993 en la localidad alemana de Koblenz, la cual en su día fue emitida por la cadena de televisión SWF3. Ésta ha sido la primera vez que la compañía discográfica EMI presenta la publicación de un refrito de grabaciones antiguas contando con el apoyo de los propios integrantes del grupo en lugar de hacerlo de forma unilateral como ya hiciera con “El ruido y la furia” o con “Antología audiovisual”. Aunque, bien mirado, esto no es del todo cierto ya que en esta ocasión EMI ha contado con la participación de todos los miembros de Héroes del Silencio excepto de uno, del propio Enrique Bunbury. Y es que Bunbury ya hace meses que rompió definitivamente su relación contractual con EMI para fichar por la mexicana OCESA, lo cual ha hecho sospechar a algunos mal pensados que la publicación de “Live in Germany” ha sido una maniobra de EMI para eclipsar el lanzamiento de “Licenciado Cantinas” y vengarse así de la traición del cantante aragonés. A mí personalmente me cuesta creerlo, pero sea como sea y por lo que sea, el caso es que el 22 de Noviembre de 2011 salió al mercado un nuevo disco oficial de Héroes del Silencio lo cual siempre es un placer y más cuando detrás de él están implicados los propios músicos.

Básicamente, “Live in Germany” es la grabación en soporte audio y vídeo de uno de los conciertos que Héroes del Silencio ofreció en los años 1993 y 1994 por diferentes ciudades del centro de Europa durante su gira “El camino del exceso”. Tras la publicación de “El espíritu del vino”, su tercer álbum de estudio, Héroes del Silencio decidieron subirse a una furgoneta y recorrerse Europa tocando en pequeñas salas, en festivales de rock y allá donde se les presentase la oportunidad, dándose así a conocer más allá de los Pirineos, cosa poco habitual entre los artistas españoles. Este disco, grabado en Koblenz (Alemania), es un claro ejemplo de cómo eran aquellos conciertos y del sonido, la potencia y las ganas de comerse el mundo de la banda durante los primeros años noventa. Casi veinte años después, cualquiera que escuche este disco se dará cuenta (si es que no se había dado cuenta ya antes) de la banda de rock tan grande que tuvo este país, de las canciones tan enormes que escribieron y de lo poco que se han visto afectadas estas por el paso del tiempo. Pero si además uno visiona el DVD, enseguida se dará cuenta de que lo único que ha pasado de moda en todo este tiempo han sido los peinados, las gafas, los bigotes y los jerseys de lana de los alemanes del público, porque el grupo perfectamente podría seguir en activo, tocando las mismas canciones y luciendo la misma estética sin parecer en absoluto anacrónico.

El repertorio del concierto, y por lo tanto del disco, está compuesto por las canciones más emblemáticas de “El espíritu del vino” como son “Nuestros nombres”, “La sirena varada”, “El camino del exceso”, “Flor de loto”, “La herida” y “Los placeres de la pobreza”; además de por los ya por aquel entonces clásicos de la banda como “Entre dos tierras”, “Maldito duende”, “Olvidado”, “Hechizo”, “Oración” y una “Decadencia” estirada durante más de doce minutos y medio con una suite compuesta por fragmentos de clásicos del rock and roll como “Susie Q” de la Creedence Clearwater Revival, “La mala hora” de Radio Futura, “Hound dog” de Elvis Presley o “It’s only rock and roll” de The Rolling Stones. En general es un concierto muy completo que, pese a algunos acoples de micrófono y algunos fallos en la amplificación de la guitarra rítmica de Alan Boguslavsky, que en ocasiones ni se oye, suena con una potencia abrumadora y con una calidad de sonido que nada tiene que envidiar a los discos en directo grabados ex profeso para ser publicados. Además, para los más nostálgicos y quisquillosos, el disco ha sido editado tanto en formato CD como en formato vinilo

Como anécdota decir que, además de los temas del concierto íntegro, en la parte audio se incluye una grabación de “Hace tiempo” que a mí particularmente me sobra porque le hace perder la heterogeneidad al disco, y que en la parte vídeo la actuación propiamente dicha se intercala con el reportaje sobre Héroes del Silencio emitido por la cadena SWF3 en el que pueden verse entrevistas en inglés con los miembros del grupo (más bien con Enrique y Joaquín porque son los únicos que hablan), así como declaraciones de los entusiasmados seguidores alemanes que, a juzgar por las imágenes, lo flipaban en colores con Héroes del Silencio.

“Live in Germany” es un disco totalmente imprescindible para cualquier fan de Héroes del Silencio que se precie ya que refleja a la perfección un pasaje de la historia del grupo que hasta ahora no había sido ofrecido a través de ningún álbum oficial: el periplo europeo de la banda. En cambio, para los “megafans” de Héroes del Silencio (entre los cuales me incluyo), “Live in Germany” es un disco importante pero no tan imprescindible como para el resto de los mortales porque, quién más quién menos, ya habíamos escuchado y visionado todo el material que en él se ofrece a través del mítico “bootleg” titulado “Conquistadores Live” que en tiempos podía encontrarse en tiendas de discos más o menos “underground” y, por supuesto, en Internet.

domingo, 12 de febrero de 2012

Ducati Desmosedici GP12: Una nueva esperanza

La supremacía del equipo Repsol Honda con el repelente Casey Stoner al frente de prácticamente todas las carreras, las caídas de Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo poniéndole aún más en bandeja el campeonato al australiano, y el paupérrimo papel desempeñado por el nueve veces campeón del mundo Valentino Rossi a lomos de una Ducati absolutamente incapaz de adelantar ni a un triciclo, hicieron del Mundial 2011 de MotoGP uno de los mundiales más aburridos que yo recuerde en toda mi vida de aficionado al motociclismo. Si a todo eso le sumamos el trágico accidente mortal sufrido por Marco Simoncelli en el penúltimo Gran Premio del año, podríamos decir que la del 2011 fue una temporada para olvidar, a pesar de la victoria de Nico Terol en la categoría de 125 c.c.

El próximo día 5 de Abril comienza la temporada 2012 del Mundial de Motociclismo, una temporada llena de novedades entre las que destacan los cambios de escudería de algunos pilotos como Andrea Dovicioso, Héctor Barberá o Álvaro Bautista, la desaparición de la categoría de 125 c.c. con el consiguiente estreno de la nueva categoría de Moto3, el cambio de 800 c.c. a 1000 c.c. en la categoría de MotoGP, y el traspaso de los derechos de retransmisión en España de Televisión Española a Telecinco. Pero si hay algo que muchos esperamos ver en acción es la nueva Ducati número 46 de Valentino Rossi.

La Ducati Desmonsedici GP12 nada tiene que ver con la GP11. Además del cambio de cilindrada y de las mejoras en su electrónica, el chasis de fibra de carbono habitual en la marca italiana ha sido definitivamente sustituido por un chasis de doble viga de aluminio similar al que suelen montar las marcas japonesas en sus máquinas, por lo visto, a petición expresa del propio Valentino Rossi. A juzgar por los tests realizados durante el mes pasado en Jerez, Sepang y Mugello y por las sensaciones expresadas por Valentino sobre su nueva montura, Ducati promete dar mucha guerra durante el próximo mundial. Esperamos que así sea o que por lo menos dé algo más de la que dio el año pasado, lo cual no creo que sea muy difícil.


Autor: MotoGP.