miércoles, 12 de diciembre de 2012

Juegos Paravermulímpicos (Barri de Gràcia, Barcelona)

El pasado día 1 de Diciembre tuve el placer de vivir en primera persona uno de los eventos más peculiares de todos a los que he podido asistir en los últimos meses. Me refiero a la primera edición de los que se han dado en llamar “Juegos Paravermulímpicos”, un evento de carácter lúdico-cultural-gastronómico-turístico-deportivo que ya ha sentado precedente y que promete ser el primero de los muchos que llegarán a celebrarse en la ciudad de Barcelona. En el presente artículo voy a tratar de explicar con el máximo detalle posible el origen, el nudo y el desenlace de lo que fueron los primeros “Juegos Paravermulímpicos” de la era moderna.


Hace unos meses os hablé de una página web denominada “En ocasiones veo bares” (http://www.enocasionesveobares.com) cuyo concepto, contenido y origen altruista, fruto de unas ganas terribles de su autor por compartir sus experiencias con todo el mundo sin obtener más beneficio que la satisfacción por el trabajo bien hecho, me fascinó enormemente consiguiendo que me enganchara a ella desde el primer momento. Para el que no recuerde o no leyera aquel artículo (que supongo que serán muy pocos), decir que “En ocasiones veo bares” es, básicamente, una guía de bares, bodegas, tabernas y tascas de la ciudad de Barcelona en la que su autor, Alberto G. Moyano, nos enumera y nos describe las particularidades de los locales más interesantes de cada distrito de la capital catalana. Desde su nacimiento hasta el día de hoy, “En ocasiones veo bares” se ha convertido en una de las páginas web más de moda de la Ciudad Condal y cuenta ya con infinidad de visitantes y asiduos seguidores. Pues bien, no contento con ello, Alberto G. Moyano quiso llegar más allá y, aprovechando su poder de convocatoria y haciendo uso de las redes sociales como herramienta de comunicación, al inicio de cada estación del año decidió organizar una ruta por los bares, bodegas y tabernas de los diferentes barrios de Barcelona. El que escribe tuvo el placer de asistir a la ruta de primavera de 2012 transcurrida por el barrio de la Barceloneta, y además de disfrutar de algunos lugares hasta entonces totalmente desconocidos para mí y de degustar sus especialidades culinarias, fue allí donde conocí personalmente al creador de “En ocasiones veo bares”, el inimitable Alberto G. Moyano. Tras aquel encuentro he de decir que no me sorprendió ni lo más mínimo la que lió poco tiempo después.


El pasado mes de Julio “En ocasiones veo bares” cumplió un año desde la publicación de su página web. Como juntar a cada vez más seguidores en las redes sociales y convocar a cada vez más gente en las rutas estacionales no era suficiente para el Señor Moyano, pues para celebrar el primer aniversario de su web al tío no se le ocurrió otra cosa que organizar la “1ª Gymkana EOVB”. Cualquiera con un mínimo de imaginación podrá deducir en qué consiste una “gymkana” organizada por una página web cuyo nombre es “En ocasiones veo bares”. Pues efectivamente, la historia consistió en una competición matutina por equipos en la que los participantes debían ir descifrando una serie de pistas para acabar descubriendo la ubicación de un bar, bodega o taberna (en aquel caso del barrio de Poble Sec) y recibir el premio a su pericia en forma de tapa, vermut o quinto de cerveza antes de continuar con la siguiente pista y visitar el siguiente local. Durante aquella jornada “En ocasiones veo bares” contó con la colaboración de otro portal de temática similar denominado “Moviment de defensa de les bodegues de barri” (http://www.mededebebe.com). El grado de aceptación del evento fue tal para Moyano, para sus colaboradores y para todos los participantes de la “gymkana” (un total de seis equipos compuestos por cuatro personas cada uno), que este mes de Diciembre ha querido dar una vuelta de tuerca más y, aprovechando el tirón mediático de los pasados Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Londres 2012, ha organizado ni más ni menos que la primera edición de los denominados “Juegos Paravermulímpicos”, esta vez conjuntamente con la gente de “Moviment de defensa de les bodegues de barri”. Este es precisamente el motivo de la publicación del presente artículo.


Transcurrido el plazo previo de inscripción de los equipos, finalmente llegó el tan ansiado día. La ceremonia inaugural de la primera edición de los “Juegos Paravermulímpicos” tuvo lugar a las doce de la mañana del sábado 1 de Diciembre del presente año en la Plaça de la Vil•la de Gràcia (también conocida como Plaça Rius i Taulet o directamente Plaça del Rellotge), justo al lado del bar Candanchú. Allí, Alberto G. Moyano en representación de “En ocasiones veo bares”, Josep Lluis Cots en representación de “Moviment de defensa de les bodegues de barri” y Shawn Stocker como asesor independiente de la organización; llevaron a cabo el discurso inaugural del evento y dieron la bienvenida a los veinte equipos participantes (un total de ciento veinte personas más sus acompañantes), haciendo entrega a cada uno de ellos de la normativa de la competición y de un sobre con las fichas de las siete disciplinas “Paravermulímpicas” en las que cada uno de los equipos debía participar. Las disciplinas “Paravermulímpicas” iban desde las “Birras paralelas” al “Quintothlon”, pasando por el “Levantamiento de birra en barra fija”, la “Canoa en salsas bravas” o los “100 metros taja”. En cada una de las fichas los participantes debían descifrar un enigma que les iba a llevar a la calle donde se encontraba uno de los locales del barrio de Gràcia colaboradores en el evento y, una vez allí, a modo de contraseña estos debían decirle al personal encargado del local el nombre de un deportista “Paravermulímpico” ilustrado oculto tras otra pista también incluida dentro de la misma ficha. Superadas las dos pruebas (encontrar el local y descifrar el nombre del deportista que iba a servir de contraseña), el personal del establecimiento procedía a sellar la ficha y a servir la merecida tapa con su correspondiente vermut. Evidentemente el uso de los “Smartphones” para la resolución de los enigmas y las búsquedas de información estaba más que permitido dentro del reglamento.


Pese a tener un clima algo fresco, propio del primero de Diciembre, éste no impidió el correcto desarrollo del evento y la jornada transcurrió con total normalidad, con absoluta tranquilidad y en un ambiente de cordialidad, buen humor y buen rollo generalizado entre los veinte equipos participantes. Aún teniendo las pistas y las rutas ordenadas de forma diferente, durante toda la mañana los equipos nos íbamos encontrando por las calles del barrio de Gràcia y en los diferentes puntos de encuentro, compartiendo barra, bromas, labores de fotógrafo y comentarios generales sobre el evento, las pistas y las contraseñas. Por supuesto merecen una especial mención en esta reseña los diferentes locales que albergaron las pruebas de los “Juegos Paravermulímpicos”, locales a los que hay que agradecer su profesionalidad, su paciencia y su colaboración en un evento que se concibió como algo minoritario o pseudo-familiar, pero a los que las inesperadas ciento veinte personas que finalmente participaron a buen seguro descolocaron por completo. Estos fueron: La Vermuteria del Tano, Bodega Manolo, Bodega Casas, Bodega E. Marin, Bar Bodega Quimet, La Bodega Iturre y Bodega Josefa.


La ceremonia de clausura de la primera edición de los “Juegos Paravermulímpicos” tuvo lugar en el Bar Restaurant Cal Resolís ubicado en la Plaça del Respall de Gràcia aproximadamente tres horas más tarde de que se diera inicio a la competición. Allí, Alberto G. Moyano y Josep Lluis Cots fueron recibiendo a todos los participantes, comprobando la resolución de sus pruebas a través de los sellos estampados en cada una de las fichas, realizando las fotografías oficiales de todos los equipos, y haciendo entrega de los tres primeros premios y de los premios de consolación consistentes (como no podía ser de otra forma) en una botella de vermut casero para cada uno de los equipos. Fue así como se dio por finalizada la primera edición de los “Juegos Paravermulímpicos”, quedando todas las partes satisfechas con el resultado obtenido (organizadores, participantes y seguramente bares, bodegas y tabernas colaboradoras), esperando con impaciencia el siguiente evento vermutero que se le pase por la cabeza a la gente de “En ocasiones veo bares” y de su entorno.

Páginas web:
http://www.enocasionesveobares.com
http://www.mededebebe.com