La reseña de este disco podría sintetizarse en una frase de únicamente diez palabras: “Wolfmother son tres autralianos que suenan igual que Led Zeppelin”. Y es que no se pueden definir de otra manera más objetiva. Podría darle vueltas a los tonos de la voz de su cantante, a la técnica en la guitarra de su guitarrista (que es el mismo que el cantante, por cierto) y al estilo, melodía y lírica de sus canciones, pero diciendo que suenan igual que Led Zeppelin cualquiera podrá imaginarse qué es lo que se va a encontrar cuando escuche este disco. Aún así, como para eso tengo un blog y una libreta, voy a escribir un poquito sobre ellos.Si no fuera porque guitarrista y vocalista son la misma persona y porque los temas que interpretan son de composición propia, Wolfmother perfectamente podrían ser el mejor grupo clon de Led Zeppelin del planeta. Absolutamente todo recuerda a la banda británica: hard-rock clásico de los 60’s y 70’s como estilo musical principal, sonido de guitarra eléctrica sucio y tosco pero con talento en la ejecución, voz aguda y estridente, estética setetentera e inclusión de guitarra acústica y órgano en algunos de sus temas (órgano también tocado por el bajista para más similitudes). No cabe duda de que versionando a Led Zeppelin, Wolfmother se ganarían perfectamente la vida de la misma forma que se la ganan gente como los Australian Pink Floyd Show versionando a Pink Floyd, los Rocket Queen versionando a Guns N’ Roses o los Bon Scott Band versionando a AC/DC. Pero no, Wolfmother tienen el mérito de, sin renunciar a sus influencias en absoluto, crear grandísimos temas propios llenos de fuerza y cargados de personalidad.
A pesar de que “Wolfmother”, el primer trabajo discográfico de la banda, fue publicado en Australia a finales del 2005, el éxito internacional no les llegó hasta bien avanzado el 2006. En poco tiempo han sido teloneros de bandas de la talla de Pearl Jam, Iggy Pop y Buckcherry, y temas como “Woman”, “Dimension”, “Pleased to meet you” y “Joker and the thief” ya han formado parte de bandas sonoras de videojuegos, series de televisión y películas.
Resumiendo, podríamos decir que “Wolfmother” es uno de esos pocos discos de debut que de vez en cuando salen al mercado, que están plagados de singles y que ponen el listón tan alto a sus autores de cara a su segundo trabajo. Esperemos que Andrew Stockdale, Chriss Ross y Myles Heskett no se relajen y que tengamos el honor de haber sido testigos del nacimiento de una de las bandas de rock más grandes del futuro.
La canción del mes de Enero de 2008 me gustaría dedicársela a un amigo que, después de muchos años en un mismo lugar, recientemente ha decidido iniciar una nueva vida. Pensando de forma egoísta, para mí ésta ha sido una mala noticia porque nunca es agradable perder de vista a una persona a la que ves a diario, con la que te llevas bien y a la que aprecias mucho, pero como todo en la vida tiene su porqué, la verdad es que me alegro mucho por él aunque en su marcha vea reflejadas otras cosas.
Nacho Vegas y Christina Rosenvinge, dos de las voces con menos sangre de todo el panorama musical español, se asocian musicalmente para grabar “Verano fatal”, un disco de siete temas triacordes (eso cuando llegan a tres el número de acordes utilizados, lo cual no ocurre siempre) que, más que en tiendas de discos e Internet, debería venderse en farmacias y bajo prescripción médica debido a la somnolencia y a los efectos laxantes que provoca su escucha.
Como era previsible, la gira de regreso de Héroes del Silencio ha dado sus frutos en forma de material audiovisual. Editado de forma simultánea al doble CD musical del mismo título, podría decirse que “Tour 2007” es el resumen de la pasada gira de diez conciertos por América y España de Héroes del Silencio.