sábado, 12 de mayo de 2007

Ariel Rot

Si existe un artista en este país que merezca todos los homenajes y tributos habidos y por haber, ese es Ariel Rot. Decir Ariel Rot es decir historia de la música española.

En 1977, Ariel Rot funda junto a Alejo Stivel, Julián Infante, Felipe Lipe y Manolo Iglesias, una de las bandas más influyentes de este país: Tequila. Tequila trajeron a España el espíritu del rock & roll anglosajón pero cantando en castellano, haciéndolo de esta forma mucho más asequible para todos los públicos y despertando entre los más jóvenes el interés por un estilo musical hasta el momento marginado. Desde un principio se convirtieron en ídolos de masas y, con únicamente cuatro discos publicados, fueron capaces de facturar temas que ya pertenecen a la historia de la música española como "Rock & roll en la plaza del pueblo", "Salta!", "Me vuelvo loco", "Necesito un trago", "Dime que me quieres" o "Me voy de casa".

Desde 1984 hasta 1990, una vez disueltos Tequila, Ariel Rot alterna una modestísima carrera en solitario basada en el teckno-pop, con una etapa en la que ejerce de guitarrista en conciertos y discos del también argentino Andrés Calamaro. De la unión de estos dos talentos surge el proyecto que más tarde catapultaría a ambos de nuevo a la fama: Los Rodríguez.

Los Rodríguez, formados por Andrés Calamaro, Ariel Rot, Julián Infante y Germán Vilella, también tuvieron una corta pero intensa existencia. A pesar de tener el estilo y la actitud propios de una banda de rock & roll, en sus canciones se mezclaba lo canalla y desmadrado con lo poético e íntimo; e incluso fueron pioneros en la fusión del rock con otros estilos musicales como la rumba, el tango, la ranchera o la milonga. Sólo grabaron cuatro discos mientras estuvieron en activo (desde 1990 hasta 1996), pero durante este tiempo compusieron temas emblemáticos como "Sin documentos", "Mucho mejor", "La milonga del marinero y el capitán", "Mi enfermedad" y un largo etcétera.

Desde 1997 hasta el día de hoy, Ariel Rot ha mantenido una carrera en solitario muy digna pero bastante discreta. En total ha registrado cuatro discos de estudio, un álbum en directo y otro de versiones acústicas. Ahora, con motivo de la celebración de sus 30 años en el mundo de la música, Ariel publica una caja especial que contiene un recopilatorio de sus canciones favoritas, una colección de rarezas, y un disco de duetos grabado con artistas de la talla de Amaral, Andrés Calamaro, Fito Páez, Jaime Urrutia o Fito & Fitipaldis entre otros. Sumándome a las celebraciones, me gustaría declarar a Ariel Rot artista del mes de Mayo del 2007. Larga vida a los viejos rockeros.

Página web oficial: http://www.arielrot.com

miércoles, 9 de mayo de 2007

Honkin’ on bobo (Aerosmith) 2004

Buenas noticias. Parece ser que Aerosmith han sentado la cabeza y vuelven al redil del rock & roll clásico que tan bien han sabido hacer durante toda su carrera y con el que a tantas bandas han influido a lo largo de la historia. Desde la publicación de “Get a grip”, allá por 1994, hacía muchos años que no se podía nombrar a Aerosmith en círculos hard rockeros sin que esto fuera motivo de sonrojo. Quizás en todos estos años los de Boston hayan contado con las tías más buenas de Norte América para el reparto de los videoclips de sus baladas. Quizás hayan asistido a más desfiles de moda y estrenos de Hollywood que en toda su vida. Quizás hayan sido los protagonistas de la cadena musical MTV y hayan ido a todas las ceremonias de entrega de premios habidas y por haber, dejándose retratar con toda clase de personajes y personajillos del mundo de la música. Lo que está claro es que musicalmente no han dejado de hacer el ridículo, llegando a conseguir que muchos de sus antiguos seguidores dejaran de serlo.

Podría decirse que “Honkin’ on bobo” es un intento de reconciliación por parte de Aerosmith con el rock & roll y, por extensión, con sus seguidores de toda la vida, y digo intento porque este álbum no es otra cosa que un disco de versiones de clásicos del blues, por lo tanto habrá que esperar un poco más y ver qué hacen en el momento en que tengan que encerrarse en el estudio para componer y grabar sus propios temas.

Soy de la opinión que todos los grupos con una carrera musical lo suficientemente amplia como para no tener que preocuparse por aparecer en los rankings de ventas, en algún momento deberían hacer un disco de versiones de sus máximas influencias. No sólo porque siempre está bien rendir tributo a aquellos músicos gracias a los cuales uno es lo que es, sino también porque es una forma de darlos a conocer a sus seguidores más jóvenes. En este caso Aerosmith no homenajean a ningún músico en particular sino a un género musical tan importante para el origen y evolución de lo que hoy entendemos por rock, como es el blues.

Por “Honkin’ on bobo” desfilan temas clásicos de músicos como Muddy Waters, Fred McDowell, Little Walter o Peter Green, todos ellos interpretados con el particular sonido de Aerosmith. Steven Tyler ya puede cumplir los años que quiera que, a diferencia de otros vocalistas más jóvenes que él, no ha perdido ni una gota de su potencia, de su garra ni de su personalidad frente al micrófono. En cuanto a Joe Perry, parece como si sus tratamientos de rejuvenecimiento facial y de estiramiento de careto también se hubieran prolongado hasta los dedos de sus manos porque sigue conservando ese estilo en las seis cuerdas con el que tan buenos temas ha facturado a lo largo de su carrera. Si bien es cierto que Dios no le ha llamado por el camino de la interpretación vocal, los dos temas que canta Perry en este disco son más que aceptables. Además de los rasgos más característicos de Aerosmith como son la guitarra y la voz, en este disco tiene una gran importancia el sonido de la armónica, imprescindible en cualquier blues que se precie. Tanto es así que es una armónica la que preside la portada del disco y en algunas ediciones de coleccionista incluso se regalaba una armónica en miniatura en forma de llavero.

“Honkin’ on bobo” son tres cuartos de hora de buena música repartidos en doce cortes de los cuales no sobra ninguno. Es posible que el disco se haga un poco corto de duración, pero como lo importante no es la cantidad sino la calidad, siempre es mejor quedarse con las ganas de volver a escucharlo de nuevo que no tener que pasar alguna pista antes de que ésta acabe. En resumidas cuentas, “Honkin’ on bobo” es un más que merecido homenaje al blues, de una de las bandas más importantes de la historia del rock.

Como dice el siempre útil refranero popular español, “nunca es tarde si la dicha es buena”, y si “Honkin’ on bobo” ha de ser el disco que devuelva la dignidad musical a Aerosmith y va a suponer el retorno al buen camino del que nunca deberían haberse alejado, pues bienvenido sea, pero no nos precipitemos y esperemos a la publicación de nuevo material discográfico propio antes de hacernos ilusiones. Dios quiera que no tengamos que ponernos las manos en la cabeza de nuevo.

domingo, 6 de mayo de 2007

¿Te acuerdas?

Como si de los Juegos Reunidos Geyper se tratase, el enlace de este mes está recomendado para personas de entre 3 y 99 años. Se trata de un sitio para el recuerdo llamado "¿Te acuerdas?" cuya dirección es la siguiente: http://www.teacuerdas.com.

"¿Te acuerdas?" es un excelente portal en el cualquier nostálgico podría pasarse horas y horas navegando. Como bien se indica nada más entrar, literalmente es una enciclopedia de los recuedos en la que se puede encontrar una amplísima información sobre cualquier cosa por antigua que sea. ¿Quién no ha recibido clases de caligrafía o matemáticas a través de los cuadernillos Rubio? ¿Quién no ha aprendido a leer con las Cartillas? ¿Quién no ha tenido alguna vez un bolígrafo de 10 colores? ¿Quién no ha visto u oído hablar de Kiko Ledgard? ¿Quién no ha disfrutado con los dibujos animados de Maguila Gorila o Tiroloco y Pepe Trueno? ¿Quién no ha coleccionado cromos de fútbol o de David el Gnomo? Sobre todo esto y sobre infinidad de juguetes, libros, películas, personajes, series de televisión y muchas cosas más, podrás encontrar información detallada, con fotografías incluidas, en esta página web.

Una de los aspectos más interesantes de este sitio es su sistema de búsqueda por décadas y por años. Cualquier cosa que se vendiera, saliera por televisión, por radio o se enseñara en la escuela desde 1940 hasta 1989, tiene su espacio en esta página y puede ser fácilmente localizado. Esto es especialmente útil cuando lo que quieres es buscar información sobre algo en concreto y sabes aproximadamente cuando apareció o estuvo de moda. Además, todo lo que aquí se expone está tratado desde el cariño y el respeto, no desde el punto de vista hortera o freak como se hace en otras páginas web que también serán comentadas en su momento.

Sin más, os dejo que disfrutéis acordándoos de vuestros años mozos o comprobando que aquello de lo que vuestros abuelos, padres o hermanos mayores os han hablado en alguna ocasión, realmente existe.

¿Te acuerdas?: http://www.teacuerdas.com

¿Te acuerdas?

sábado, 5 de mayo de 2007

667, the neighbour of the beast (Wig Wam) 2004

Cuando parecía que el glam-rock era un fenómeno musical que formaba parte del pasado, que estaba muerto, enterrado, en estado de putrefacción y totalmente pasado de rosca; de repente, en los últimos años han sucedido una serie de acontecimientos que han hecho cambiar esta situación. Desde el corazón de Inglaterra aparecieron The Darkness, una banda que ya llevaba varios años versionando a Queen por todos los clubs del Reino Unido pero que con su álbum de debut saltaron al estrellato. Grupos como Mötley Cruë, Hanoi Rocks, Alice Cooper o W.A.S.P. por poner sólo unos ejemplos, salieron en tropel de sus respectivos sarcófagos y se recorrieron los escenarios de medio mundo. Europe publicaron un “Greatest Hits” y lo promocionaron en directo con una gran repercusión mediática. Y lo más asombroso de todo, en el año 2005, Noruega se presenta al Festival de Eurovisión con Wig Wam, una banda fiel a todos los patrones estéticos y musicales del susodicho estilo.

A pesar de su definitivo noveno puesto, estos cuatro noruegos “llamados” Glam, Teeny, Flash y Sporty, no pasaron inadvertidos ni en el festival ni durante la previa promoción del tema con el que representaron a su país. Ataviados con la indumentaria clásica de todo buen glam-rockero que se precie (botas de plataforma, lentejuelas, plumas, mallas metalizadas, laca y maquillaje, mucho maquillaje), Wig Wam defendieron su tema “In my dreams” en un más que digno “singback” (voces en directo sobre música pregrabada), tema al cual le fue extirpado el solo de guitarra para reducir su duración. Semejante escaparate no sólo sirvió al grupo para encabezar las listas de ventas de todos los países escandinavos con su single “In my dreams”, sino también para darse a conocer en el resto de Europa. Wig Wam empezaron a salir en televisión y en revistas especializadas, de manera que todos los amantes del hard rock nos interesamos por ellos y por su carrera discográfica. No ganaron, pero el “Planet Wig Wam” acababa de nacer. Por cierto, España sólo les dio dos puntos, algo normal viendo la representación que llevamos nosotros...

Antes de la edición de su single “In my dreams”, Wig Wam ya habían publicado “667, the neighbour of the beast”, un álbum de hard rock rematadamente comercial, con unos temas de estribillos hiperpegadizos que parecen ideados para ser coreados por el público en los conciertos. Escuchado el disco se pueden intuir por donde pueden ir los tiros de sus influencias: los primeros Bon Jovi, Kiss y, aunque ellos lo nieguen, The Darkness.

“667, the neighbour of the beast” es un álbum con una producción un tanto extraña llevada a cabo por Teeny, guitarrista del grupo. Empieza con una especie de sermón diabólico parodiando u homenajeando (quién sabe) a Iron Maiden en su “The number of the beast”, y a partir de ahí, tan pronto podemos escuchar temas de estudio, como otros con sonido de público enlatado, temas en acústico, o hasta un solo de guitarra aislado del propio Teeny registrado durante una actuación en vivo. No sé si será la forma de trabajar de los noruegos pero parece fruto de la falta de experiencia. Además, al margen de la voz, guitarra, bajo y batería, el sintetizador y los efectos digitales tienen un peso importante en el sonido del grupo. De entre todos los temas del álbum yo destacaría “I turn to you”, una magnífica versión del tema de Mel C (la ex-Spice Girl).

Desde la edición de este "667, the neighbour of the beast", Wig Wam están arrasando en Noruega, Suecia, Dinamarca, Alemania y Japón. Tanto es así que ya han publicado una infinidad de singles, maxis, y hasta un nuevo LP y un DVD, aunque de forma limitada sólo para dichos países. No sé si Wig Wam acabarán dando el salto al resto de Europa ni si podremos verlos en directo por aquí abajo en alguna ocasión, lo que está claro es que eso va a ser muy complicado mientras no podamos conseguir su material de forma "legal".

jueves, 3 de mayo de 2007

El arte, ese mundo de sinvergüenzas

El arte es el acto de modificar aquello que es material o inmaterial, haciendo uso de la materia, la imagen, el sonido, la expresión corporal, etc., o, simplemente, incitando la imaginación de los demás. Un arte es una expresión de la actividad humana mediante la cual se manifiesta una visión personal sobre lo real o imaginado. Bajo esta definición podríamos entender por arte cualquier tipo de tontada que se nos pueda pasar por la cabeza.

Este mes quisiera compartir con vosotros una de las magistrales clases de El Gañán. En ella se describe con total perfección, ese mundo de sinvergüenzas en el que se ha convertido el arte en los últimos tiempos. Después de verlo, a ver quién tiene cojones de decir que autodenominarme "El Artista Multimedia" por hacer mis pinitos con el ordenador, la cámara de fotos, la guitarra, el tambor, o el lápiz y el papel, es pretencioso y presuntuoso... que lo es, para qué nos vamos a engañar...