martes, 30 de octubre de 2007

Avalancha (Héroes del Silencio) 1995

Los más de cuatro años seguidos encadenando grabaciones de discos y giras promocionales sin apenas descanso, acabaron por agotar física y mentalmente a Héroes del Silencio. Esto, sumado a los fallecimientos de dos personas muy cercanas al grupo, a los abusos con las drogas de algunos de sus miembros, a las crecientes discrepancias económicas y empresariales con la compañía discográfica, al abandono de su manager de toda la vida, y a alguna que otra diferencia entre Enrique Bunbury y Juan Valdivia, hicieron al grupo replantearse el futuro con únicamente dos opciones donde elegir: La disolución o la búsqueda de soluciones por parte de todos para seguir adelante. La opción elegida fue la segunda y, después de un breve periodo de vacaciones, Héroes del Silencio decidieron someterse a una especie de “retiro espiritual” aislándose de todo el mundo excepto de ellos mismos para intentar solucionar todos sus problemas y emprender con energía positiva la composición de un nuevo disco.

En Septiembre de ese mismo año, aprovechando la temporada baja del Pirineo aragonés, Héroes del Silencio se encerraron en el Hospital de Benasque, un hotel-albergue ubicado en Llanos del Hospital, dentro del Valle de Benasque, para permanecer durante unos meses e intentar solucionar sus conflictos, componer nuevas canciones y registrar las maquetas de su futuro disco. A principios de 1995 el grupo dejó Benasque para desplazarse a Londres, concretamente a High Wycombe, donde Phil Manzanera les consiguió unos apartamentos usados por algunos músicos durante la grabación de sus discos. Allí continuaron hasta el mes de Febrero perfilando sus temas y puliendo sus maquetas antes de iniciar la grabación.

Durante estos meses de aislamiento Héroes del Silencio cambiaron ciertos aspectos en su dinámica de trabajo. El primer cambio que se produjo fue la incorporación de Alan Boguslavsky, el guitarrista mexicano que acompañó a la banda como guitarrista de apoyo durante la gira “El camino del exceso”, en todo el proceso compositivo y de grabación de las maquetas y los temas. La segunda novedad, y una de las más importantes, fue el cambio de productor. La gran amistad que unía al grupo con Phil Manzanera hizo impensable que éste pudiera llevar a cabo las labores de producción del nuevo disco puesto que necesitaban a alguien que impusiera autoridad y disciplina, y que supiera canalizar la energía y el talento del grupo en una única dirección desde un punto de vista neutral. El elegido fue Bob Ezrin, productor entre otros de Pink Floyd, Peter Gabriel, Lou Reed o Alice Cooper.

Con Bob Ezrin como productor y Andrew Jackson como técnico de sonido, Héroes del Silencio viajaron a Los Ángeles para comenzar el proceso de grabación de su cuarto álbum de estudio. Bob Ezrin sugirió hacer un disco de rock & roll contundente, mucho más compacto, potente y con guitarras más agresivas que en los anteriores trabajos del grupo, al más puro estilo Led Zeppelin, Pearl Jam o The Cult, y así se hizo. El título elegido para el álbum fue “Avalancha”, un título que ya daba una idea del nuevo giro que había sufrido la música de Héroes del Silencio y de la necesidad de movimiento urgente que el grupo tenía.

El resultado fue un álbum de puro rock & roll rebosante de energía, claramente influenciado por bandas de Estados Unidos como Pearl Jam o Soundgarden, con unas guitarras duras, unas melodías brillantes y una base rítmica impecable. Desde el principio hasta el final del disco se nota la mano de Bob Ezrin. Se trata de un disco mucho más directo que “El espíritu del vino”, su anterior LP, el cual quedó demasiado recargado llegándose a perder la verdadera esencia de las canciones entre tanto sonido y tanta instrumentación.

Líricamente es un disco plagado textos confusos en los que se mezcla la temática de amor, sexo y drogas ya clásica del grupo, con algunas alusiones a la literatura que Enrique Bunbury estaba leyendo en aquel momento concreto, habiendo incluso citas literales de determinados fragmentos de libros de filosofía chamanista y oriental, así como a algunos versos de Pablo Neruda o Mario Benedetti. En esta ocasión se vuelve a ver cierta influencia de oriente, tanto en las letras como en el sonido de ciertas partes del disco, y por primera vez se introducen ligeros mensajes de rebeldía político-social

En “Avalancha” parece no haber ni un solo tema de relleno siendo todos y cada uno de ellos especial e imprescindible dentro de la globalidad del disco. Entre las canciones míticas de “Avalancha” que ya forman parte de la historia del grupo y del rock español figuran algunos de los temas más duros de toda la carrera del grupo como “Deshacer el mundo”, “Parasiempre”, “Rueda fortuna”, “Iberia sumergida” o “Avalancha”; y otros que conservan el espíritu original de Héroes del Silencio como “La chispa adecuada”, “En brazos de la fiebre”, “Opio” o “La espuma de Venus”.

Además de los cambios de productor y de manager, Héroes del Silencio también buscaron nuevo diseñador gráfico para la edición de la portada y el libreto de “Avalancha”, siéndole encargado el trabajo al colectivo Ipsum Planet. En esta ocasión el grupo volvió a aparecer en la portada del disco retomando de esta forma el concepto de "Senderos de traición". En el interior se volvieron a incluir las letras de las canciones en castellano y en inglés, todas ellas ilustradas con fotografías realizadas por el propio Joaquín Cardiel. De esta forma se abandonó toda la iconografía e imagen creada por Pedro Delgado basada en intensos y recargados motivos que ilustraron "Senda '91" y "El espíritu del vino". Aunque Alan Boguslavsky participó en la composición de todos los temas, éste no aparece en la portada del disco, únicamente es nombrado en el interior del libreto entre los créditos del disco, guardando cierta distancia con el resto del grupo. Con este detalle se hace evidente que, aunque el resto de la banda lo considerara como uno más, la compañía discográfica no opinaba lo mismo.

“Avalancha” fue publicado de forma simultánea en veintiséis países del mundo y fue el disco que consagró definitivamente a Héroes del Silencio como la banda de rock más importante de la historia de la música española. Con “Avalancha” Héroes del Silencio entrarían en el mercado latinoamericano y estadounidense, siendo el álbum con mayor repercusión mediática a nivel internacional del grupo aragonés.

1 comentario:

quilico dijo...

Muy bien expuesto y argumentado. Soy un gran fan del grupo y conocedor de sus entresijos y todo lo que pones sucedió tal que asi. Haz una crítica igual, con antecedentes históricos y demás, de Senderos De Traición, que para mi es la obra cumbre de Héroes. Un saludo...