Canción del mes: Scene two (Dream Theater)
El mundo de los sueños puede que sea uno de los aspectos más misteriosos y enigmáticos de la naturaleza humana. A lo largo de la historia se han escrito infinidad de libros y han sido muchos los expertos que han enunciado diferentes teorías sobre su significado y su posible interpretación. Pero, por mucho que nos digan los supuestos entendidos en la materia, ¿cuántos de nosotros hemos tenido alguna vez un sueño que, a pesar de no encontrarle ningún significado aparente, se nos repite en más de una ocasión?
La canción que me gustaría recomendar este mes es “Scene two”, extraída del álbum de la banda Dream Theater titulado “Metropolis Pt.2: Scenes from a memory”. Publicado en 1999, “Metropolis Pt.2: Scenes from a memory” es un disco conceptual de metal progresivo que se presenta dividido en escenas y actos como si de una ópera se tratase. A grandes rasgos (y sin querer destripar el final), el disco narra la historia de Nick, un joven que decide someterse a una terapia de hipnosis con el fin de poder descubrir el significado de un sueño que se le repite noche tras noche. En él, Nick es capaz de distinguir con claridad a una serie de personas que le son totalmente desconocidas pero que le dan mensajes que no logra comprender. “Scene two” (compuesta de dos partes: “Overture 1928” y “Strange deja vu”) representa el momento en el que Nick, con la ayuda de un psiquiatra, entra en estado de hipnosis por primera vez e inicia un viaje mental a través del tiempo hasta llegar a 1928, época en la que transcurre su sueño.
La tripulación que dirige este viaje está formada por un quinteto de virtuosísimos músicos como son John Petrucci (guitarra), Mike Portnoy (batería), Jordan Rudess (teclado), John Myung (bajo) y James LaBrie (voz), que mediante la excelente ejecución de esta compleja composición dividida en diversos fragmentos con constantes cambios de ritmo y de melodía perfectamente fusionados, consiguen hacernos viajar a nosotros también con su música como único medio de locomoción.
Es probable que para muchos esté cometiendo un pecado capital aislando una sola escena del álbum. Mi única intención es que la escucha de este pequeño fragmento pueda servirle a alguien como aperitivo para hacerse con el disco completo.
Ficha Técnica:
· Título: Scene two
· Álbum: Metropolis Pt. 2: Scenes from a memory
· Año: 1999
· Intérprete: Dream Theater
· Autor: J. LaBrie, J. Petrucci, M. Portnoy, J. Rudess, J. Myung
Escucha un fragmento:
“Cada vez que cierro los ojos encuentro otra sorpresa viva, otra vida entera esperando, capítulos inacabados desvaneciéndose.”
Etiquetas: Canciones
La prueba de fuego para todo músico que ha conseguido hacer un disco de éxito, multiventas y multilaureado, está en su siguiente lanzamiento. Tras "Estrella de mar", álbum que recibiera cinco galardones de los Premios de la Música Española 2003, un premio MTV Latino y un puñado de buenas críticas por parte de la prensa especializada (además del Tambor de Honor del Ayuntamiento de La Puebla de Híjar, no menos importante que todo lo demás), en el año 2005 Amaral volvieron a la carga con un nuevo trabajo: "Pájaros en la cabeza".
Es una vergüenza que este tipo de bazofias cinematográficas puedan llegar a los cines españoles. Es una vergüenza que una película cueste lo mismo ir a verla al cine o alquilarla en un videoclub, sea buena o sea mala, tenga mucho o tenga poco presupuesto, trabajen buenos o trabajen pésimos actores. Menos mal que a mí personalmente no me ha costado nada ver “El vuelo del Fénix”, pero no deja de ser una vergüenza que en su día fuera anunciada por televisión y que su cartel estuviera colgado más de dos semanas seguidas en marquesinas de autobuses y estaciones de trenes españolas. Al que haga cola para ver una película como esta, más que hacerle pagar entrada se le tendría que hacer pagar multa. Pero bueno, centrémonos en el film.
Proyecto musical creado descaradamente para promocionar y relanzar las carreras musicales de algunos de los amiguitos de Enrique Bunbury. Shuarma, ex-cantante de Elefantes, ya obtuvo el premio de pasar por la academia de "Operación Bunbury" al producir éste "Azul", el segundo álbum de la banda catalana. Si no hubiera sido por la producción y la colaboración de Enrique, Elefantes jamás hubieran salido del absoluto anónimato en el que se encontraban. Con "Bushido" fueron dos los nuevos concursantes de "Operación Bunbury II", por un lado el tal Morti (ex-cantante de El fantástico hombre bala y actual líder del grupo Skizoo) y por otro el tal Carlos Ann, un personaje asombrosamente nulo en sus habilidades como cantante pero que ya se ha ganado un nombre en la escena musical española. ¿Quiénes eran Morti y Carlos Ann antes de participar en el proyecto "Bushido"? Absolutamente nadie. Desde el momento de su publicación hasta ahora, ya son varias las páginas web de temática Heróico-Silenciosa-Bunburyana en las que se dedican artículos, especiales, entrevistas, anuncios, sorteos de discos, de entradas para conciertos, etc. sobre cualquier proyecto en el que participe alguno de estos elementos.
Inevitablemente, en una sección de un blog en la que mensualmente se menciona, recomienda u homenajea a un artista, en algún momento tenía que aparecer una de las bandas creadoras de lo que hoy en día todos entendemos por rock & roll. Damas y Caballeros, los artistas del mes de Junio de 2007 no son otros que Sus Satánicas Majestades: The Rolling Stones.
Cada vez son más los discos que incluyen un DVD con el making off y con alguna que otra estupidez del grupo en cuestión en su interior, y la verdad es que ya aburre un poco ver al artista de turno en zapatillas y sin afeitar grabando sus temas y diciendo obviedades delante de la cámara. Hoy en día está todo inventado en el mundo de los DVD’s musicales y nada de lo que vemos nos sorprende ni nos fascina porque, o bien ya lo hemos visto antes, o bien lo que se nos muestra es del todo previsible o artificial. Como mucho nos pueden llegar a llamar la atención cosas tan extravagantes como ver a Metallica encerrados con un psiquiatra en una especie de casa - estudio de grabación plagado de cámaras a lo Gran Hermano, o ver a Madonna crucificarse en directo, pero poco más. Sin embargo, en 1971, ¿a quién se le hubiera ocurrido grabar un documental sobre el proceso de grabación de un disco intercalado con un concierto celebrado en medio de las ruinas de un anfiteatro romano con absolutamente nadie entre el público? Pues a Pink Floyd.