jueves, 8 de enero de 2009

Chinese democracy (Guns N' Roses) 2008

A lo mejor me arriesgo a que Axl Rose me mande al F.B.I. a casa con lo que voy a decir a continuación, pero no tengo más remedio que aclarar que, aunque he escuchado este disco en varias ocasiones, he cumplido mi palabra de no comprármelo original. Lo siento pero me veo incapaz de colocar este CD en mi discoteca compartiendo estantería con “Appetite for destruction”, “GN’R Lies” o “Use your illusion I y II”, por lo tanto creo que es mejor que no me lo compre. El caso es que lo he conseguido, me lo he tragado y lo he digerido, así que sólo me queda vomitarlo en forma de reseña.

Aunque supongo que la mayoría de los lectores del blog ya conocerán la historia maldita de “Chinese democracy”, para los que no lo sepáis os pondré en antecedentes. Allá por 1995, después de la gira “Use your illusion Tour” y de la publicación de “The spaghetti incident?”, ya empezaron a gestarse algunas de las canciones incluidas en este álbum con Axl Rose y Paul Huge como autores de la mayoría de ellas. Al no disponer de una banda estable por haber sido expulsados o haber abandonado la formación todos los que en su día formaron Guns N’ Roses, a lo largo de los años fueron muchos los músicos que entraron y salieron del grupo, dejando cada uno de ellos su huella personal y sus grabaciones. El tiempo iba pasando y el disco, pese a ser conocido por todos su título, no acababa de publicarse. Continuamente aparecían en los medios de comunicación especializados noticias (a cual más surrealista) sobre el desorbitante coste económico de la grabación y sobre los continuos cambios de productor, músicos y estudios de grabación, pero el álbum seguía sin salir. Mientras tanto, Axl Rose y sus nuevos Guns N’ Roses llegaron a hacer hasta dos giras de promoción del disco sin que éste hubiera sido publicado y la fecha del lanzamiento varió decenas de veces, por no hablar de la enorme cantidad de filtraciones que hubo de los temas a través de Internet. Todo esto hizo que, durante algo más de diez años, Axl Rose y Guns N’ Roses fueran continuamente noticia en la prensa sin tener un trabajo discográfico en el mercado, cosa que irritaba a todas las estrellas del rock que no dejaban de trabajar pero que su trabajo tenía mucha menos repercusión mediática. Finalmente fue el 23 de Noviembre de 2008 la fecha elegida para la tan esperada publicación de “Chinese democracy”, el álbum de Axl Rose editado bajo el nombre de Guns N’ Roses, considerado el trabajo discográfico más caro de la historia de la música con un coste de unos 14 millones de dólares.

Como ya he dicho en más de una ocasión, llamar a esto Guns N’ Roses me parece una falta de respeto para los fans de toda la vida. No es sólo porque ni Slash, ni Duff ni Stradlin’ estén ya en sus filas sino por el sonido general del nuevo grupo plasmado en este álbum. Cualquiera que lo escuche se dará cuenta de que “Chinese democracy” es un disco hecho a retales, cortando pistas de aquí, fragmentos de allá y mezclándolo todo en el estudio de forma artificial para dar como resultado algo parecido a un puñado de canciones. La agradable sensación que uno tiene al escuchar un disco y notar en cada tema que ahí está sonando una banda compacta con un sonido uniforme y compenetrado, en este disco es totalmente inexistente.

Estilísticamente “Chinese democracy” es una mezcla extraña e impía de géneros y subgéneros musicales como el hard rock, el nu-metal y la música electrónica e industrial, con ritmos sampleados y ambientes sintetizados a punta de pala, eso sí, no faltan las típicas baladas de melodías de piano “Made in Axl”. Todo este batiburrillo sonoro se debe, entre otras cosas, a que por el estudio han pasado guitarristas de todo tipo como Buckethead, el guitarrista venido del espacio y criado por gallinas, conocido por sus composiciones surrealistas y su sonido experimental; Robin Fink, guitarrista de Nine Inch Nails, de estilo sucio y oscuro entre el grunge y el metal gótico; o Ron “Bumblefoot” Thal, guitarrista de la escuela Satriani más conocido por sus guitarras en forma de queso gruyere y de avispa que por su discografía, el cual posee una veloz aunque fría e impersonal técnica de digitación. Eso por no hablar del teclista-comparsa Dizzy Reed y del teclista-DJ Chris Pitman, que sumados a Axl Rose hacen un total de tres tíos tocando teclas en una misma banda. La conjunción de todo esto no hace más que generar una sensación de caos instrumental difícil de clasificar.

Por lo que respecta a la voz, sólo decir que si en diecisiete años de grabaciones, pruebas y mezclas, estas han sido las mejores tomas que se han podido conseguir de la voz de Axl Rose, pues válgame Dios y la Virgen Santa lo mal de la garganta que está el pobre. En temas como “If the World”, “Better” o “Streets of dreams” resulta hasta angustioso escucharlo cantar, y eso que se ha doblado y triplicado la voz haciéndose coros a sí mismo, pasando posteriormente por diferentes procesos de digitalización. Estamos de acuerdo en que los años no pasan en balde para nadie y menos para alguien como Axl que se ha castigado tanto la voz a base de alaridos y falsetes imposibles, pero es que en ocasiones uno no sabe si está escuchando a Axl Rose o a una gallina matada a escobazos.

Si por algo se han caracterizado musicalmente Guns N’ Roses durante toda su carrera, además de por la voz de Axl, ha sido por su sonido y sus “riffs” de guitarra. Pues en “Chinese democracy” hay muy pocos solos o melodías de guitarra de esos que se te enganchan al corazón para toda la vida. La gran cantidad de guitarristas que han desfilado por el estudio (hasta un total de cinco) hacen que la guitarra de un tema no tenga absolutamente nada que ver con la de otro, con lo cual el sonido deja de ser completamente homogéneo y característico como sí lo fue antaño con Slash como único y más que suficiente guitarrista.

Como síntesis global podríamos decir que con “Chinese democracy” lo único que ha hecho Axl Rose ha sido soltar su cagada tras diecisiete años de estreñimiento musical, y por esa razón le ha salido semejante mojón de disco como le ha salido. Espero que por lo menos se haya quedado bien a gusto.

6 comentarios:

Orzobuco dijo...

Pues a mi parece que me sigue entrando, lo que no se por donde...

Anónimo dijo...

Puede que tengas algunas verdades, sobre todo en lo que no hay un estilo unico y definido en la guitarra..sin embargo, hay varias canciones que si me gustan y mucho... tal vez sea que tanto tiempo de espera ha motivado que las expectativas hayan sido demasiado altas e independiente del resultado, nunca iba a estar a la altura de lo deseado.

Anónimo dijo...

pues a mi me gusta el disco.a medida que he ido escuchandolo le voy cogiendo el puntillo.es cierto que es un disco raro pero muy bueno.lo mejor del año.algo nuevo.

Anónimo dijo...

Pues a mi no me gusta Slash, ni Axl Rose, ni los Gansan, nunca me han gustado... ¡Pero Bumblefoot es un guitarrista como la copa de un pino tio!

Anónimo dijo...

Creo que tu estas en lo correcto en algunas cosas, no es lo que se creia que iba a ser el disco, pero, "cagada"? hace 15 años que soy musico y no me creo con la autoridad musical como para tildar de "cagada" a algo que yo no he creado, tu, que autoridad tienes, la de tu boca? eres musico? mas alla de las notas musicales que aprendes en el colegio, que sabes de musica? podrias componer un disco? hacer arreglos? sabes cuanto tiempo demora hacerlo? creo que no!!! por eso es que hablas al igual que el resto, sin saber de que!!

El Artista Multimedia dijo...

Perdona, ¿cómo te llamas?